Epew de la Ñuke Mapu: La Tierra es Nuestra Madre
El relato fundacional mapuche de la relación con la tierra: la Ñuke Mapu como madre viva que da y recibe vida.
Relato del suceso
Uno de los conceptos más profundos de la cosmovisión mapuche es el de la Ñuke Mapu: la Tierra Madre. No es una metáfora poética ni una abstracción filosófica: es una realidad espiritual concreta. La tierra tiene vida, tiene espíritu, tiene voluntad y tiene memoria.
El relato cuenta que en el principio, cuando el mundo era nuevo, la tierra y los seres humanos firmaron un pacto: los humanos cuidarían la tierra, la respetarían, pedirían permiso antes de tomar sus frutos, y cuando murieran regresarían a ella. La tierra, a su vez, los alimentaría, los cobijaria y les daría todo lo necesario para el küme mongen (buen vivir).
Este pacto está vigente todavía. Cuando un mapuche cultiva la tierra, hace una ofrenda antes de sembrar. Cuando recoge plantas medicinales, pide permiso al ngen (espíritu) de la planta. Cuando muere, es enterrado en la tierra que lo vio nacer, completando el ciclo.
La comprensión de este pacto es la razón más profunda del conflicto territorial mapuche. No se trata simplemente de reclamos de propiedad. Se trata de un compromiso espiritual ancestral: la tierra no puede ser 'propiedad' porque es la Madre. Venderla o comprarla sería equivalente a vender o comprar a la propia madre.