Galvarino: El Guerrero sin Manos
Capturado, le cortan ambas manos como castigo; regresa a combatir convirtiéndose en símbolo de resistencia indestructible.
Relato del suceso
Galvarino es uno de los personajes más emblemáticos y conmovedores de la resistencia mapuche del siglo XVI. Fue capturado por los españoles en la Batalla de Lagunillas (1557) junto a otros doscientos guerreros.
El gobernador García Hurtado de Mendoza ordenó un castigo brutal con fin intimidatorio: a los prisioneros les cortaron la mano derecha. A los reincidentes, ambas manos. Galvarino fue de los que perdió las dos manos.
Creían los españoles que regresaría derrotado a su comunidad, incapaz de combatir. Galvarino hizo lo contrario: se presentó ante el Consejo de guerra mapuche y exigió venganza. Se hizo atar cuchillos y lanzas en los muñones y volvió a la batalla.
Según las crónicas, combatió con una ferocidad que aterrorizó a los soldados españoles. Eventualmente fue capturado de nuevo y ejecutado. Ercilla lo inmortalizó en 'La Araucana' con estos versos: 'Galvarino volvió con tal semblante / que los más esforzados espantaba'. Hoy da nombre a una ciudad de La Araucanía.