Caso Ralco: La Represa y el Territorio Pewenche
La construcción de la central Ralco inunda territorio sagrado pewenche generando resistencia histórica.
Relato del suceso
El caso Ralco es uno de los conflictos más dolorosos entre el desarrollo económico chileno y los derechos indígenas. En 1997, ENDESA Chile inició la construcción de la central hidroeléctrica Ralco en el Alto Biobío, dentro del territorio ancestral del pueblo pewenche.
La represa requería inundar comunidades enteras del Alto Biobío, incluyendo cementerios ancestrales, sitios ceremoniales y tierras donde los pewenche vivían desde tiempos inmemoriales recolectando piñones del pewen (araucaria). Más de 90 familias debían ser relocalizadas.
Las hermanas Nicolasa y Berta Quintremán, dos ancianas pewenche, se convirtieron en el símbolo mundial de la resistencia. Se negaron a abandonar sus tierras incluso cuando el agua comenzó a subir. Nicolasa Quintremán declaró: 'Yo no me voy aunque el agua me cubra. Esta tierra es mi madre'.
A pesar de la resistencia, la represa fue inaugurada en 2004. Las comunidades fueron relocalizadas en condiciones cuestionadas. El caso fue denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y citado internacionalmente como ejemplo de vulneración del Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas.