El Winka Mapudungun: Los Mapuche Urbanos del Siglo XX
La migración mapuche a Santiago durante el siglo XX: la lucha por mantener la identidad en la ciudad.
Relato del suceso
A partir de los años 1950 y con mayor intensidad desde los 1960, miles de familias mapuche migraron desde sus empobrecidas reducciones del sur hacia Santiago y otras ciudades grandes de Chile. La causa fue la misma que empujó a los migrantes rurales de todo el mundo: las reducciones eran demasiado pequeñas para mantener a las familias, la educación rural era deficiente, y la ciudad prometía trabajo.
Llegaron a poblaciones marginales como La Victoria, Cerro Navia, Lo Espejo y La Pintana, muchas de ellas fundadas por tomas de terreno en los años 1950-1970. Allí construyeron sus casas, trabajaron en construcción, servicio doméstico, industria y comercio informal.
La adaptación fue dolorosa. El idioma mapudungun fue abandonado en una generación por presión social: hablar mapudungun en Santiago era motivo de burla y discriminación. Los apellidos fueron hispanizados o cambiados. Las ceremonias fueron imposibles de realizar sin el espacio y la comunidad necesarios.
Sin embargo, la identidad mapuche sobrevivió. En los años 1990 emergió un movimiento de recuperación cultural mapuche urbano: centros culturales, escuelas de mapudungun, grupos de Palin en parques, celebraciones del We Tripantu en plazas de Santiago. Hoy el 80% de los mapuche vive en ciudades, y la definición de lo que es ser mapuche en el siglo XXI incluye a estos mapuche urbanos.